Especialización manufacturera y aglomeración urbana en
las grandes ciudades de México
Jorge Eduardo Mendoza Cota*
Abstract
This
paper uses the concepts of specialisation and urbanisation economies to study the growth of employment in
the manufacturing sector in the largest cities of Mexico. We observe a relative
decrease in the concentration of industries in the center of the country and a
more dynamical increase in the cities of the north of Mexico. We applied three
econometric models to estimate the effect of specialisation
and urbanisation economies in the main urban areas of
Mexico. The results reveal that specialisation
economies have had a positive effect in the employment growth. In the areas
where manufacturing is more important (Mexico City, Monterrey and Guadalajara)
the size of the labour market was a very important
factor. Whereas in the case of urbanisation
economies, they had a positive but not conclusive effect in the employment
growth.
Keywords: regional economy, development and growth analysis,
industrial studies, industrialization.
Resumen
En el trabajo
se retoman los conceptos de economías de especialización y de urbanización, con
el fin de analizar el crecimiento del empleo manufacturero de las principales
ciudades de México. En el estudio se aprecia una declinación relativa de la
concentración de las industrias en las ciudades con mayor industrialización en
la región centro del país y un
crecimiento más dinámico del empleo manufacturero en algunas ciudades de
la región del norte de México. Para estimar el efecto de las economías de
especialización y de urbanización se aplicaron tres modelos econométricos a una
base de datos de corte transversal de las ramas industriales al nivel de cuatro
dígitos, para las principales áreas metropolitanas y urbanas de México. Los
resultados corroboran que la especialización entre industrias ha mostrado un
efecto positivo para el crecimiento del empleo manufacturero. En el caso de las
áreas urbanas de mayor peso manufacturero (ciudad de México, Monterrey y
Guadalajara), el tamaño de los mercados laborales se erigió como un factor
determinante del crecimiento del empleo. Respecto del impacto de las economías
de urbanización, los resultados muestran un efecto positivo, pero no
concluyente, en el crecimiento del empleo manufacturero.
Palabras clave:
economía regional, análisis del crecimiento y desarrollo, estudios
industriales, industrialización.
*
El Colegio de la Frontera Norte. Correo-e: emendoza@colef.mx
1. Introducción[1]
El presente
estudio busca analizar los efectos de la especialización manufacturera y de la
urbanización, representada por el nivel de población de las ciudades más
grandes de México, en el crecimiento manufacturero. Con el fin de lograr este
objetivo, se retoma la metodología aplicada para el caso de las ciudades de la
frontera norte aplicado por Mendoza (2002) y para las regiones de México por
Hanson (1994). Se considera que la importancia y el peso relativo de la
actividad manufacturera de los grandes centros urbanos del país hacen necesario
explicar su dinámica a la luz de los cambios recientes en la composición
regional del crecimiento manufacturero de México.
En efecto, la
estructura y dinámica de crecimiento de las industrias manufactureras de las
principales ciudades mexicanas (ciudad de México, Guadalajara y Monterrey),
experimentaron cambios importantes durante la década de los noventa. Estas
transformaciones se relacionaron con la internacionalización de los procesos
productivos manufactureros –observados desde finales de la década de los
ochenta– y la consecuente reestructuración regional de la dinámica del sector
manufacturero del país.
En el caso de
la ciudad de México, las industrias relacionadas con el mercado interno
continuaron mostrando una mayor especialización con respecto a otros centros
urbanos, en un contexto de una menor dinámica de crecimiento del sector
manufacturero. En el caso de Guadalajara y Monterrey se aprecia, por un lado,
el desarrollo de industrias ligadas a la reestructuración de los procesos
productivos en el ámbito internacional y, por otra parte, la permanencia de
industrias ligadas al mercado interno.
Debido al
mayor tamaño relativo de las ciudades mencionadas y al elevado peso específico
de las actividades manufactureras, el trabajo de investigación está enfocado a
investigar el impacto que han tenido, por una parte, la localización de las
industrias manufactureras en el desarrollo de los nuevos centros urbanos
manufactureros y, por otra parte, los efectos de la urbanización en el
dinamismo de las manufacturas de las áreas metropolitanas.
El presente
estudio se estructura de la siguiente manera: en el inciso 2 se describe el
enfoque teórico que sirve de marco conceptual para explicar las
transformaciones del sector manufacturero. En el inciso 3 se analiza el
desarrollo reciente de las manufacturas urbanas en las grandes ciudades de
México, y se resaltan los principales cambios ocurridos. En el inciso 4 se
presentan las variables que conforman el modelo para estimar el impacto de los
determinantes locales del crecimiento manufacturero urbano. En el inciso 5 se
presentan los resultados de las estimaciones econométricas, y en el último
apartado se presentan las conclusiones del estudio.
2. Externalidades y
crecimiento del empleo manufacturero urbano
2.1 Especialización
industrial, aglomeración urbana y crecimiento manufacturero
Como se manifestó
anteriormente, este estudio busca explicar la nueva geografía económica del
país, a partir de evaluar el impacto de la aglomeración urbana y la
especialización manufacturera en las principales áreas metropolitanas de
México. En esta perspectiva el análisis retoma, como punto de partida inicial,
la propuesta de Marshall (1920) que resalta la importancia de las ventajas
locales derivadas de las economías externas a la empresa e internas al distrito
industrial o región (Becatinni, 1998). Para el caso
de la economía mexicana, algunos trabajos se han basado en esta perspectiva
para analizar los casos de las industrias de León (Brown y Domínguez, 1997) y
Saltillo (Mendoza, 1999). Dentro de esta visión se considera que uno de los
factores fundamentales para el crecimiento económico regional es la
aglomeración local de las empresas.
Adicionalmente,
algunos estudios sobre el funcionamiento de la localización industrial han
vinculado los procesos de producción, innovación tecnológica y la organización
empresarial al agrupamiento de empresas de un mismo sector en clusters. Este tipo de aglomeración regional permite aprovechar
las tecnologías de punta, las técnicas de producción flexible y los nuevos
métodos empresariales (just
in time), los cuales
se han reflejado en un escalamiento industrial (Carrillo y Hualde,
2000).
En la
presente investigación se asume que, en el contexto de la creciente integración
de las manufacturas mexicanas al proceso de globalización económica, las
tendencias a la aglomeración industrial en las áreas urbanas de México tienen
una importancia decisiva para entender los factores de localización urbana de
la industria. Esto es así porque la aglomeración da lugar al surgimiento de
ventajas regionales derivadas de economías externas de especialización y, en su
caso, de economías de urbanización.
En esta
perspectiva, resulta indispensable investigar el efecto de las economías de
aglomeración en el crecimiento del sector manufacturero de los grandes centros
metropolitanos con elevada atracción de actividades económicas y de población.
Ahora bien, el crecimiento manufacturero puede explicarse por varios factores,
entre los que destacan la existencia de las economías de escala y las ventajas
comparativas. A su vez, el concepto de economías de aglomeración permite
explicar el crecimiento urbano desde la perspectiva del desarrollo de las
externalidades regionales.
En lo que
toca a las externalidades derivadas de la especialización manufacturera,
algunos autores (Arrow, 1962 y Romer,
1986), retomando la perspectiva de análisis regional de Marshall (1920), han
subrayado que la especialización industrial, en un contexto de concentración de
mercado, puede generar economías externas derivadas de la difusión tecnológica.
Por otra parte, Jacobs (1969) destaca que también, en
el contexto de una estructura de mercado competitiva, el desarrollo y la
difusión tecnológica surge de la diversidad industrial en una región.
Las externalidades
de urbanización se relacionan con el impacto positivo derivado de la diversidad
económica y la movilidad de los factores de la producción (trabajo y capital).
Sin embargo, el crecimiento de una ciudad implica el aumento de costos de
transporte, derivados de la congestión y la mayor distancia para desplazarse de
las áreas habitacionales a los centros de producción. Para los trabajadores
urbanos, el mayor costo promedio de transporte, el costo de la habitación y el
salario urbano son determinantes de la toma de decisiones de localización y
demanda de empleo. Por lo que toca a los inversionistas, la maximización de
ganancias y la minimización de costos de producción, en un contexto de ventajas
relacionadas con la proximidad a los mercados de factores de la producción y
bienes finales, son los determinantes básicos a considerar (Henderson, 1974).
2.2 Economías de
aglomeración, decisiones de localización y crecimiento manufacturero
La existencia del
vínculo entre la especialización, la urbanización y el crecimiento
manufacturero de las ciudades de México parte del enfoque de externalidades y
su relación con las decisiones de localización regional de la producción
manufacturera. En esta perspectiva se considera que el crecimiento
manufacturero se relaciona con el impacto que tiene el grado de especialización
manufacturera y el crecimiento urbano de las ciudades en las decisiones de
localización de las plantas manufactureras en México.
Así, de
acuerdo con Bartik (1985), el factor determinante en
las decisiones de localización de plantas manufactureras es el nivel de
ganancias y, por tanto, de las ventajas regionales o urbanas que pueda
presentar un centro urbano con respecto a los demás. En esta perspectiva, en
estudios previos se ha detectado que las empresas responden a diversos
incentivos existentes en las localidades específicas (Carlton,
1983). Entre éstos, destaca el tamaño de las plantas, los salarios, los costos
de energía, los impuestos, los programas de incentivos locales y las variables
que miden las economías de aglomeración. Así, los determinantes de la
localización, que influyen en la rentabilidad de las regiones, pueden ser
agrupados en: factores que afectan la accesibilidad a mercados, factores que
impactan los costos de las empresas y factores relacionados con las políticas
públicas (Tamayo, 2000)
En esta
perspectiva, el presente estudio considera que las ventajas de localización
para las empresas manufactureras son influidas por las economías externas y su
impacto en la rentabilidad de las industrias localizadas en las áreas urbanas.
Asimismo, se
retoma el planteamiento de Marshall respecto de la especialización de los
mercados laborales locales o regionales, la disponibilidad de insumos y, en
menor medida para el caso de la industria manufacturera mexicana, de la
difusión tecnológica. Desde esta perspectiva, las externalidades son
desarrolladas cuando alguna de estas condiciones se hace presente en un área
urbana. En el caso de la economía mexicana, la globalización de la producción
manufacturera y la existencia de economías externas permiten que en las áreas
urbanas se fomente el crecimiento de la inversión y el empleo de algunas
industrias manufactureras con mayor especialización.
De esta
manera, el enfoque teórico para el análisis del crecimiento y los cambios en la
dinámica de la industria manufacturera urbana en México asume que las
decisiones de localización que determinan el crecimiento del empleo
manufacturero son función de los niveles salariales urbanos, los cambios
tecnológicos y las externalidades generadas por la especialización y la
aglomeración urbana. El impacto de la aglomeración urbana y manufacturera está
relacionado con las ventajas de localización que se reflejan en el nivel de
ganancia de las empresas (como consecuencia de la reducción de los costos
unitarios).
Cabe destacar
que el trabajo empírico de medición del impacto de las externalidades, que
generan beneficios relacionados al entorno geográfico de las empresas, presenta
dificultades debido a que la estimación de una función de producción para las
distintas industrias plantea problemas metodológicos para medir los factores de
producción (en particular el capital). Una forma de evaluar la relación de
causalidad entre las externalidades derivadas de la especialización de
industria y la aglomeración urbana es mediante el establecimiento de un modelo
empírico donde el crecimiento del empleo manufacturero sea función de los
efectos de la aglomeración urbana. La obtención de coeficientes positivos y
significativos estadísticamente estaría demostrando que la existencia de las
externalidades reduce los costos unitarios de producción del trabajo, es decir,
incrementa la productividad de ese factor.
En la
presente investigación, el objetivo fundamental es conocer el impacto de las
externalidades en el crecimiento manufacturero de los grandes centros urbanos
de México, utilizando como variable el crecimiento del empleo manufacturero.
Por tanto, el enfoque basado en una función de producción debe representar
específicamente la relación entre externalidades derivadas de la
especialización manufacturera y la aglomeración urbana, y el crecimiento de la
industria. Para ello es necesario asumir que la función de producción tiene
rendimientos de escala crecientes derivados de un impacto positivo de la
localización de las empresas. La presentación formal de esta conceptuación
teórica requiere que la función de ganancia de corto plazo con rendimientos
crecientes:
P = p f(A,L) - sL donde A = A(e, a, d, t)
En la que p son los precios de los bienes de esa
industria o empresa, s son los costos salariales, L es la cantidad de trabajo y A es igual al cambio tecnológico de las
empresas en la región. El enfoque teórico considera que la tecnología existente
al nivel regional (urbano) es función del nivel tecnológico nacional y de un
vector de variables relacionado con las economías de especialización (e), las
economías de aglomeración urbana (a), la diversidad industrial (d) y el tamaño
de la planta (t), entre otros.
De esta
manera, se puede interpretar que las ventajas de aglomeración se reflejan en el
nivel de ganancias de las empresas, mediante la reducción de costos que se
derivan de la especialización y las economías de escala (Tamayo, 2000), por lo
que el crecimiento del empleo manufacturero se explica no sólo por el avance
tecnológico o del conocimiento, sino también de las ventajas locales generadas
por la especialización y la aglomeración.
A partir de
estos antecedentes teóricos y de análisis empírico, el presente estudio se
orienta con base en las siguientes hipótesis:
1. La globalización económica ha
impulsado el desplazamiento de procesos de producción manufacturera hacia
economías menos desarrolladas. Este fenómeno ha intensificado la aglomeración
industrial en algunas áreas urbanas en el norte de México y la especialización
de ciertas actividades manufactureras en algunas de ellas.
2. La especialización productiva en
una región urbana tiende a generar externalidades a las industrias que se
localizan en esa área metropolitana, lo que incentiva la localización de las
empresas manufactureras, debido a la presencia de mercados de insumos
especializados, y en particular a la integración de mercados laborales con
fuerza de trabajo mejor calificada.
3. El crecimiento de las áreas
metropolitanas posibilita la presencia de economías de urbanización
relacionadas con la diversidad de la actividad económica, los costos de
transporte al interior de los grandes centros industriales urbanos y la
cercanía a los mercados de factores de producción y de bienes finales.
4. Existen industrias que tienden a
‘aglomerarse’ en una región aun en ausencia de economías externas, con la
finalidad de aprovechar los vínculos ‘hacia atrás’ y ‘hacia adelante’ con las
empresas que sí están experimentando estas ventajas de localización. Esta
relación de causalidad se presenta con mayor fuerza en las grandes ciudades de
México.
A partir de este
enfoque, el objetivo de la investigación es evaluar la presencia y el impacto
de la localización de las industrias manufactureras en la evolución del empleo
de ese sector en las principales áreas urbanas metropolitanas de México. En
particular, se busca evaluar a las áreas industriales urbanas más grandes del
país como son: La ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
3. Desarrollo
manufacturero urbano en México
La discusión
teórica sobre el desarrollo económico regional en México se ha caracterizado
por evidenciar un reducido análisis sobre las causas que determinan la
concentración de la industria manufacturera en las grandes áreas urbanas.
Recientemente algunos investigadores enfocados al análisis económico regional
han argumentado la existencia de una relación entre las políticas comerciales
de los países en desarrollo y el crecimiento de los grandes centros urbanos (Krugman y Livas, 1992).
Como ha sido
documentado en el estudio de Graizbord y Ruiz (1999),
los actuales procesos de urbanización y crecimiento en México se iniciaron
alrededor de la década de los cincuenta. Esta etapa de crecimiento inicial se
caracterizó por una creciente migración rural y urbana y una mayor
participación de la producción manufacturera en el total de actividades
económicas. Asimismo, en ese periodo tanto la ciudad de México como Monterrey
experimentaron una creciente participación en el empleo manufacturero, siendo
beneficiadas por una gran captación de inversión privada y pública que permitió
el desarrollo de infraestructura física.
Así pues, se
considera que la economía mexicana se caracterizó por tener un patrón de
crecimiento urbano concentrado, que generó una demanda interna
predominantemente urbana, y que derivó en una rápida industrialización basada
en una política de sustitución de importaciones. En este sentido, se argumenta
que la concentración de las actividades manufactureras estuvo relacionada tanto
con los vínculos ‘hacia adelante’, que permitieron localizar a las industrias
cerca de los mercados de consumidores localizados en los grandes centros
urbanos, como con los vínculos ‘hacia atrás’ que permitieron a las empresas
acceder a insumos de otras empresas localizadas en las mismas áreas urbanas.
De acuerdo
con Livas (1992), el crecimiento de las grandes
ciudades de México se caracterizó por ser un proceso de doble causalidad, donde
los efectos de la aglomeración generaron el crecimiento de las ciudades, que a
su vez impulsó la aglomeración. No obstante, se considera que debido a que la
estrategia de industrialización estaba orientada fundamentalmente al mercado
interno y éste era relativamente pequeño, las economías de escala eran un factor
preponderante en las decisiones de localización de la industria cerca de los
grandes centros urbanos.
En esta
perspectiva, la actual estrategia de industrialización basada en la dinámica
exportadora, implicaría un patrón de crecimiento urbano manufacturero en el que
las fuerzas ‘centrífugas’, tales como deseconomías de
urbanización por congestión o contaminación compensarían a las fuerzas
‘centrípetas’, derivadas de las economías de especialización manufacturera y la
aglomeración como las externalidades. A continuación se presenta una
descripción de las principales características de las actividades
manufactureras de las tres ciudades más importantes en México durante la década
de los noventa, con la finalidad de generar elementos de juicio para analizar los
efectos de la aglomeración urbana y la especialización manufacturera en el
crecimiento reciente de la industria manufacturera urbana durante la década de
los noventa.
3.1 Dinámica de los
grandes centros urbanos industriales durante la década de los noventa
De acuerdo con la
información que se presenta en el cuadro 1, entre las diez ciudades con mayor
empleo en el sector manufacturero en 1988, las tres más importantes fueron la
ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Al respecto, cabe resaltar que las
ciudades con mayor empleo manufacturero fueron también las que presentaron
mayores niveles de aglomeración urbana, medida por el tamaño de la población.
Cuadro 1
Las diez ciudades con más empleo, 1988-1998

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del XIII
Censo Industrial 1989, del XIV Censo Industrial 1994 y del Censo Económico 1999
(Enumeración integral, resultados oportunos, INEGI). *AM: área metropolitana
**AU: área urbana.
No obstante,
como se aprecia en el cuadro 2, el sector manufacturero del área metropolitana
de la ciudad de México mostró una tasa de crecimiento promedio anual del empleo
manufacturero durante el periodo 1988-1998 de 0.55%, relativamente inferior al
total del empleo manufacturero nacional de 6.12%. Asimismo, en este periodo
ninguna de las industrias con mayor crecimiento, desagregadas a cuatro dígitos
estuvo localizada en la ciudad de México (véase el cuadro 3).
Cuadro 2
Crecimiento
manufacturero de las principales
ciudades de
México

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Censo
Industrial de 1988 y del Censo Industrial de 1998, inegi. *tcpa:
tasa de crecimiento promedio anual.
Cuadro 3
Las diez
industrias-ciudad con crecimiento más rápido,
1988-1998

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del xiii Censo Industrial 1989, del xiv Censo Industrial 1994 y del Censo
Económico 1999 (Enumeración integral, resultados oportunos, inegi). *tcpa: tasa de crecimiento
promedio anual.
Destaca el hecho
de que la participación porcentual en el empleo de estas industrias tradicionales
se mantuvo sin grandes transformaciones, por lo que su presencia es constante
en el periodo 1988-1998. Así pues, se observa una elevada participación, en el
total de la producción manufacturera en esas ciudades, de las industrias de
imprentas y editoriales, de
hilados, de plástico y de prendas de vestir y, en menor medida, de
la industria automotriz, de sustancias químicas y productos metálicos
terminados. En conjunto, estas industrias concentraron alrededor de 40% del
empleo en el área metropolitana de la ciudad de México en el periodo (véase el
cuadro 4).
Cuadro 4
Participación porcentual del empleo, área
metropolitana de la ciudad de México, 1988-1998

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del XIII
Censo Industrial 1989, del XIV Censo Industrial 1994 y del Censo Económico 1999
(Enumeración integral, resultados oportunos, inegi).
Por lo que
respecta al área metropolitana de la ciudad de Monterrey, el comportamiento del
crecimiento del empleo manufacturero (4.34%) muestra también un menor dinamismo
de la producción que la tasa de crecimiento de las manufacturas en el ámbito
nacional, y en particular, que otros centros urbanos manufactureros del norte
del país como Tijuana (12.53%) y Ciudad Juárez (7.79%) (véase el cuadro 2).
Cabe mencionar que la participación de las ramas manufactureras más importantes
en el total del empleo del área metropolitana de la ciudad se mantuvieron
constantes a lo largo del periodo de estudio. Se destacan, por su importancia,
la fabricación de otros productos metálicos terminados, la fabricación de
maquinaria, equipo, accesorios y suministros eléctricos y la industria
automotriz. Asimismo, las industrias de
vidrio y productos de vidrio y la de fabricación de maquinaria y equipo para
usos generales, con o sin motor, muestran una gran proporción en las ramas
respectivas en el ámbito nacional (véase el cuadro 5).
Cuadro 5
Participación porcentual del empleo, área
metropolitana de Monterrey, 1988-1998

Fuente: Elaboración
propia a partir de datos del XIII Censo Industrial 1989, del XIV Censo
Industrial 1994 y del Censo Económico 1999 (Enumeración integral, resultados
oportunos, inegi).
La participación
significativa de estas ramas en la producción manufacturera del área
metropolitana de la ciudad de Monterrey ha sido impulsada, en buena medida, por
las estrategias empresariales locales ante el proceso de globalización, como es
el caso de Vitro y Alfa. Además, por otra parte, en la región se han
desarrollado cadenas productivas en el sector de autopartes (partes de
automóvil), con el fin de abastecer a la industria automotriz.
Por su parte,
la ciudad de Guadalajara, localizada en la región occidental del país, mostró
un mayor dinamismo en el crecimiento del empleo manufacturero (5.46%) con
relación a la ciudad de México y Monterrey (véase el cuadro 2). Destaca que las
siete ramas importantes, según su participación porcentual, concentraban poco
más de 35% del empleo de la ciudad a lo largo del periodo y su composición
permaneció casi sin cambios entre 1988 y 1993. Asimismo, se aprecia que cinco
de las siete ramas más importantes están orientadas a la producción de bienes
tradicionales de consumo interno en general: industria de las bebidas,
fabricación de productos de panadería, elaboración de otros productos alimenticios
para el consumo humano, industria del calzado y fabricación y reparación de
muebles no metálicos (véase el cuadro 6).
Cuadro 6
Participación porcentual del
empleo, área metropolitana de Guadalajara, 1988-1998

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del XIII
Censo Industrial 1989, del XIV Censo Industrial 1994 y del Censo Económico 1999
(Enumeración integral, resultados oportunos, inegi).
Sin embargo, es
importante resaltar que durante 1998 se experimentaron varios cambios en la
composición de las ramas más importantes. En este año aparecieron dos ramas
caracterizadas por estar orientadas a la exportación y a la producción de
bienes con mayor nivel tecnológico: la fabricación de máquinas de oficina,
cálculo y procesamiento informático y la fabricación de equipo electrónico, de
radio, televisión, comunicaciones y científico; además, destaca que la rama de
elaboración de productos de plástico incrementó su participación, rebasando
incluso a la industria del calzado, que se había mantenido en primer lugar
hasta 1993.
En el caso de
Guadalajara se observa que la dinámica de las ramas manufactureras líderes está
relacionada, por un lado, con el establecimiento de plantas industriales de
exportación (gran parte bajo el régimen de maquiladora), o en el desarrollo de
industrias de origen doméstico que han logrado incorporarse a las cadenas
productivas de las empresas multinacionales.
Se puede
concluir que los grandes centros urbanos de México mostraron una reducción de
su participación en el empleo manufacturero del país. Asimismo, en el caso de
la ciudad de México se observa una especialización de las ramas manufactureras
orientadas al mercado interno, mientras que, por otro lado, tanto en Monterrey
como en Guadalajara se desarrollaron algunas industrias orientadas a la
exportación.
3.2 Cambios en la
especialización manufacturera
En este apartado
se analiza la relación entre el grado de especialización de las industrias (a
cuatro dígitos) en las ciudades más grandes del país y el grado de dinamismo manufacturero
de dichas ciudades. Para realizar este objetivo se retoma un concepto básico en
los estudios de las actividades económicas en el ámbito regional: las economías
de especialización, las cuales explican el desarrollo de externalidades a las
empresas localizadas en un mismo espacio geográfico. La estimación del índice
de especialización manufacturera para las ciudades se basó en la siguiente
fórmula:
Vi c / Vt
Índice
de especialización =
Vi p / Vp
En donde Vi
c es el empleo
de la industria en la ciudad; Vt
es el empleo total de la ciudad; Vi p es el empleo de esa industria al
nivel nacional, y Vp es el total del empleo en el país.
Cabe destacar
que la estimación de las economías externas no es directa y presenta
limitaciones para su evaluación justa, debido a su cercana relación con las
economías de escala que afectan los costos unitarios y el crecimiento de la
producción de las empresas. No obstante, la existencia de externalidades se
verifica cuando la creciente especialización industrial o la aglomeración
urbana es acompañada de mayor dinamismo en las actividades de las industrias.
En el caso de las economías derivadas de la especialización (localización)
industrial, surgen de la posibilidad de interacción espacial y de las posibilidades
de intercambio que genera la ‘yuxtaposición’ de empresas de características
similares, agrupadas en una misma rama o sector industrial.
Al observar
los índices de especialización de la ciudad de México, se aprecia que la
especialización de las actividades manufactureras, en la década que va de 1988
a 1998, permaneció concentrada en ramas manufactureras orientadas al mercado
interno. Este es el caso de las ramas farmacéutica, del vestido y otros
químicos que mantuvieron índices de especialización por arriba de la unidad, lo
que implica niveles por arriba del promedio nacional (véase el cuadro 7). Cabe
destacar que de acuerdo con la tipología sobre los patrones de cambio
tecnológico aplicado a la industria mexicana (Dutrénit
y Capdeville,1993), estas ramas manufactureras se caracterizan por tener un
bajo nivel tecnológico ampliamente difundido y con bajos requerimientos de
capital y de habilidades del trabajo. Por lo anterior, es probable que el
efecto de la especialización en esas industrias tenga un limitado efecto en la
generación de externalidades en esas industrias.
Respecto de
la ciudad de Guadalajara, de nueva cuenta las industrias más especializadas se
relacionaron con bienes manufactureros destinados al mercado interno. Así, las
ramas de aceites comestibles, la del calzado y la del hule presentaron altos
índices de especialización con respecto al comportamiento de esas industrias en
el conjunto de las actividades manufactureras del país. No obstante, es
importante destacar que en el caso de Guadalajara, durante la década analizada,
la industria de computadoras tuvo un crecimiento muy dinámico, vinculado con un
elevado grado de especialización en esa área urbana.
En lo que
corresponde a la ciudad de Monterrey, se observa que las industrias más especializadas
se concentraron en las ramas de vidrio, materiales para construcción, hierro y
acero y maquinaria en general. Como se analizó en el apartado anterior, estas
industrias han tenido tradicionalmente un mayor peso en el total de la
producción manufacturera en Monterrey.
En cuanto a
la relación entre especialización y crecimiento, se observa que para los casos
de las ciudades de México y Guadalajara las industrias que mostraron mayores
índices de especialización también mostraron tasas de crecimiento promedio
anual superiores a la alcanzada por el total del sector manufacturero en cada
una de esas ciudades. Ello sugiere la posibilidad de que la especialización sea
uno de los factores que están determinando la dinámica de crecimiento
manufacturero urbano en esas ciudades. No obstante, en el caso de Monterrey,
las cinco ramas más especializadas no mostraron tasas de crecimiento superiores
a la exhibida por el total de la producción manufacturera de esa ciudad e,
inclusive, las industrias de hierro y acero, y del tabaco, que han estado
localizadas en esa ciudad por largo tiempo, experimentaron tasas de crecimiento
negativo en el periodo. Lo anterior probablemente está relacionado con las
transformaciones en la estructura manufacturera de esa área urbana, las cuales
se han reflejado en el desarrollo de industrias tales como la de equipo
eléctrico, la automotriz y la de autopartes.
4. Aspectos
metodológicos del modelo econométrico
4.1 Modelo empírico
para estimar los determinantes del crecimiento manufacturero urbano
En general, el
análisis del impacto de las externalidades presenta problemas de interpretación
y de medida, pues es difícil diferenciar el impacto de las economías de escala
(internas a la firma) y de las economías externas en los costos unitarios de
las industrias y, por tanto, en el crecimiento de éstas. En el presente estudio
se busca identificar la existencia de las ganancias derivadas de las economías
de aglomeración urbanas y en las actividades manufactureras, mediante la
estimación del impacto que tienen la aglomeración urbana y la especialización
industrial en el crecimiento del empleo manufacturero en las diferentes
industrias manufactureras localizadas en las áreas urbanas de México.
La
metodología para evaluar el impacto de la aglomeración industrial y urbana en
el crecimiento de las manufacturas, se basa en tres modelos econométricos
aplicados a una base de datos de corte transversal. El modelo inicial para el
análisis de los efectos de aglomeración es el siguiente:
![]()
La variable
dependiente es el crecimiento del empleo relativo y está definida como el
crecimiento promedio anual del crecimiento del empleo manufacturero de cada
industria urbana:
∆ ln (Lirt/Lrt) = [ln(Lirs)- ln(Lirt)] - [ln(Lis)-ln(Lit)],
Los subíndices i y r expresan la rama industrial y el área
urbana, respectivamente; s corresponde al periodo final y t al periodo inicial.
En lo que
corresponde a las variables explicativas, el modelo econométrico mide la
especialización de la producción manufacturera a través de tres índices que
fueron construidos con base en la información sobre las manufacturas
desagregadas a cuatro dígitos, de acuerdo con la Clasificación Mexicana de
Actividades y Productos (cmap).
A1
es el índice de especialización industrial que fue construido con base en el
modelo desarrollado por Glaeser et
al. (1992). El índice
representa la fracción del empleo de la industria en el total de las
manufacturas urbanas (a cuatro dígitos), normalizada por la fracción del empleo
manufacturero urbano en el total del empleo manufacturero nacional. En este
estudio se considera que la especialización manufacturera expresada por este
índice (A1>1) genera economías externas a los establecimientos
manufactureros. Su comprobación empírica debe reflejarse en un positivo
coeficiente de esta variable.
A1irt = (Lirt/Lit )/( Lit /Lt)
A2
constituye la aglomeración con industrias relacionadas, que son aquellas que
comparten una clasificación dada al nivel de dos dígitos de la cmap.
A2irt = (Lkrt/Lirt)/(Lkt/Lit)
Donde k indica la industria al nivel de dos
dígitos. Esta variable es una proxi para estimar los efectos de los
vínculos entre los oferentes y demandantes de insumos entre empresas agrupadas
en una industria a cuatro dígitos de desagregación. El índice representa la
participación del empleo de las industrias a cuatro dígitos en las industrias
agrupadas a dos dígitos en un área urbana ponderada por la misma proporción en
el ámbito nacional. Mientras más elevado sea el índice, mayor será el nivel de
especialización en esa región o área urbana. Es importante resaltar que la
estimación del impacto de las externalidades en el crecimiento del empleo
manufacturero asume un coeficiente positivo para este índice.
Di
es el índice de diversificación de la actividad productiva en el área urbana r en la industria i, durante el periodo t. También se construye al
nivel de cuatro dígitos de la cmap. El
índice de diversificación se estima de la siguiente forma: Σi¹r(Likt/Lirt)2 y después, en el modelo se
pondera por el mismo indicador en el ámbito nacional, de tal forma que:
Diirt = Σk¹i (Lkrt/Lrit)2
/Sk¹i (Lkt/Lit)2
Este índice es
semejante al índice Herfindahl-Hirschman utilizado en
los estudios de organización industrial para medir el grado de concentración
industrial. Cuando sólo existe una empresa en la industria, el índice tiene un
valor de uno, y tenderá a cero si las empresas se distribuyen de manera
uniforme al interior de la industria. En el caso de los estudios regionales, el
índice se utiliza para estimar el impacto de las economías externas derivadas
de la diversificación en las industrias. Se asume que la presencia de
externalidades está asociada positivamente a la diversidad industrial (Jacobs, 1984). Mientras más bajo es el valor del índice
(ponderado por la diversidad al nivel nacional), más grande es la diversidad.
Otra variable
considerada es T, o tamaño medio de los
establecimientos manufactureros, la cual es una variable proxi
de la estructura de mercado existente en las industrias a cuatro dígitos.
Debido a que no todas las empresas operan con el mismo nivel de eficiencia o
tecnología, se introduce T = (Lirt/Nirt)/(Lit/Nit)
Rt son las remuneraciones totales del
área urbana ponderadas al nivel nacional. E y r representan a las variables de
control del año base, empleo y salarios totales del sector manufacturero por
industria a cuatro dígitos. En el caso de la primera variable, se asume que el
mayor nivel de empleo en las industrias urbanas debería determinar un
crecimiento menor en el empleo de esa industria. Por su parte, la segunda
variable nos permite considerar los efectos del desplazamiento de los
trabajadores de las áreas urbanas de bajos salarios hacia las de salarios más
altos.
Finalmente,
se utilizan dos modelos con variables dicotómicas para estimar las economías
externas de urbanización de las grandes áreas metropolitanas (ciudad de México,
Guadalajara y Monterrey), incluyendo adicionalmente a la población urbana como
variable proxi para representar las economías de
urbanización. El primer modelo incorpora variables dummy de pendiente, con el fin de evaluar
el efecto de cada una de las variables independientes en el crecimiento del
empleo manufacturero de las grandes ciudades, tal y como se presenta a
continuación:

Donde EU son las economías urbanas que son
externas a cualquier industria e implican que el uso de los recursos
disponibles es más eficiente en las grandes ciudades debido a la existencia de
mercados laborales globales o un sector de servicios grande con gran
interacción con el sector manufacturero (Henderson, 1974). Por tanto, se asume
que mientras más grande es la población de las áreas urbanas, más probable es
la existencia de economías de urbanización.
El tercer modelo
adiciona una variable dummy de intercepto para verificar si, en
conjunto, el empleo manufacturero de las tres ciudades más grandes de México es
impactado de diferente manera por las variables de localización y urbanización.
El modelo se constituye de la siguiente forma:
![]()
Donde Dum
es la variable dummy que se aplica a la ciudad de México,
Guadalajara y Monterrey.
4.2 Base de datos
La base de datos
está constituida por las 54 ramas manufactureras a cuatro dígitos que se
publica en los censos industriales. Esta clasificación fue aplicada en 42 áreas
metropolitanas y urbanas, compuestas por las ciudades capitales de las
entidades del país, la ciudad de México y los principales centros urbanos
manufactureros (véase adelante, el cuadro 10). La elaboración de esta base de
datos de la industria manufacturera urbana en México se realizó integrando la
información manufacturera por municipios, de acuerdo a la clasificación de
áreas metropolitanas y urbanas desarrollada por el Instituto Nacional de
Estadística, Geografía e Informática (inegi).
5. Evidencia
econométrica
El análisis
empírico busca corroborar las hipótesis derivadas del enfoque teórico basado en
los conceptos de economías externas y especialización productiva. Cabe destacar
que las variables explicativas del modelo econométrico se corrieron
individualmente contra la variable dependiente. Los resultados de las
regresiones mostraron, en todos los casos, coeficientes estadísticamente
significativos, mostrando los signos esperados, con excepción del coeficiente
de especialización al interior de la industria.
Al correr el
primer modelo que incluye todas las variables de localización manufacturera y
de control, para el periodo 1988-1993, el coeficiente de la aglomeración entre
industrias relacionadas presentó un efecto positivo, y estadísticamente
significativo al 1% de confianza, en el crecimiento del empleo manufacturero en
todas las áreas metropolitanas analizadas (véase el cuadro 8).
Cuadro 8
Variable dependiente: crecimiento
del empleo manufacturero, 1988-1993

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del xiii Censo Industrial 1989, del xiv Censo Industrial 1994 y del Censo
Económico 1999 (Enumeración integral, resultados oportunos, inegi). *Significativos al 1% de
confianza. **Significativos al 5% de confianza. Ajuste de heterocedasticidad
por el método de White. Las pruebas F rechazan la hipótesis nula al 1% de
confianza.
Cabe destacar que
este índice de aglomeración se construyó como una proxi que busca medir el vínculo
comprador-vendedor de insumos, mediante el cálculo de la participación del
empleo de las industrias a dos dígitos en el empleo de las industrias a cuatro
dígitos, en el ámbito estatal, normalizado por la participación del empleo de
las industrias a dos dígitos relativo al empleo industrial a cuatro dígitos, en
el ámbito nacional. Asimismo, debe señalarse que algunos autores que han
trabajado el tema de externalidades y han utilizado este índice, asumen que
mientras mayor sea la aglomeración de industrias relacionadas (dos dígitos) a
la industria en cuestión (cuatro dígitos), existirán mayores externalidades
positivas para esa industria (Hanson, 1994). Por tanto, el resultado anterior
parece corroborar la posible existencia de economías externas, derivadas de la
especialización industrial al nivel de subsector manufacturero, que han
impulsado el crecimiento del empleo manufacturero.
No obstante,
se aprecia que al correr la regresión con todas las variables incluidas en el
modelo, los coeficientes de la aglomeración al interior de la industria y del
índice de diversidad industrial fueron negativos y estadísticamente
significativos. Este resultado sugiere, por una parte, que la especialización
de ramas industriales a cuatro dígitos de los censos manufactureros no ha sido
un factor determinante del crecimiento del empleo manufacturero. Así, el grado
de especialización al nivel más desagregado parece no tener un efecto positivo
en el crecimiento, a diferencia de la especialización al nivel más agregado de
dos dígitos, lo cual apunta hacia una mayor importancia de los vínculos interindustriales.
En lo que
toca al índice de diversidad, cabe señalar que éste ha sido usado para medir el
grado de concentración de las industrias. En el contexto urbano o regional, el
índice es utilizado para evaluar el impacto de la diversidad de industrias y la
existencia de externalidades locales (Jacobs, 1984).
Así, los coeficientes estimados sugieren que el factor diversidad no ha jugado
un papel preponderante en la estimulación del crecimiento manufacturero.
Por otra
parte, el tamaño de la planta exhibió una relación negativa con el crecimiento
del empleo (-0.08) y fue estadísticamente significativo al 5% de confianza. Lo
anterior sugiere que en este periodo, los cambios en la dinámica del
crecimiento del empleo manufacturero se basan en empresas de menor tamaño
relacionadas con el mercado de las áreas urbanas, y probablemente en empresas
proveedoras de las grandes firmas de las áreas metropolitanas con mayor
crecimiento del empleo. Al parecer, en esta etapa las pequeñas empresas parecen
estar ligadas tanto a la dinámica de las empresas orientadas al mercado interno
como a las empresas vinculadas con el comercio exterior, en particular las
relacionadas con proveedores del sector maquilador.
Asimismo es
destacable que el coeficiente de las remuneraciones relativas no fue
estadísticamente significativo y presentó un signo positivo. Lo anterior no
soporta el supuesto de que los salarios relativos al nivel urbano se
correlacionan de manera inversa al crecimiento del salario. No obstante, la
variable de control de remuneraciones totales arrojó un coeficiente negativo y
estadísticamente significativo, lo que sugiere que en las áreas metropolitanas
estudiadas el nivel de remuneraciones totales está correlacionado inversamente
con el crecimiento del empleo.
Finalmente,
la variable de control que incorpora al nivel total de empleo tuvo un
coeficiente positivo, de acuerdo con el supuesto de que la mayor cantidad de
empleo manufacturero genera externalidades derivadas de la creación de mercados
de trabajo integrados (pooled
labor markets), aunque no fue significativo estadísticamente.
En el periodo
1993-1998, de nueva cuenta las regresiones individuales de las variables
independientes presentaron coeficientes estadísticamente significativos (véase
el cuadro 9). En lo referente a los resultados del modelo que incluye todas las
variables, no se observan cambios importantes respecto del impacto de la
aglomeración industrial. No obstante, las variables de control presentaron
resultados estadísticamente significativos y con los signos esperados. Este
comportamiento parece sugerir que la tendencia evidenciada desde 1993 fue
constante hasta el año de 1998. Lo anterior corrobora que la aglomeración entre
industrias relacionadas a cuatro dígitos de los censos industriales y el tamaño
de los mercados laborales, reflejado por la relación positiva entre empleo
total al inicio del periodo y el crecimiento del empleo manufacturero, siguen
siendo uno de los factores explicativos de la dinámica de los determinantes del
empleo manufacturero por áreas metropolitanas en México.
Cuadro 9
Variable dependiente: crecimiento
del empleo manufacturero, 1993-1998

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del XIII
Censo Industrial 1989, del XIV Censo Industrial 1994 y del Censo Económico 1999
(Enumeración integral, resultados oportunos, INEGI). *Significativos al 1% de
confianza. Ajuste de heterocedasticidad por el método
de White. Las pruebas F rechazan la hipótesis nula al 1% de confianza.
El segundo modelo
se basa en un análisis de regresión que incluye a variables dicotómicas. Este
método permite diferenciar cada uno de los coeficientes de las variables
independientes de los centros urbanos más grandes del país del resto de las
variables de todas las áreas urbanas y metropolitanas en conjunto. Los
resultados sugieren que la aglomeración entre industrias a cuatro dígitos del
censo industrial de México siguió presentándose como la variable determinante
para el total de áreas metropolitanas analizadas (véase el cuadro 10).
Cuadro 10
Variables
dicotómicas para las ciudades de México,
Guadalajara y Monterrey,
1993-1998

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del XIII
Censo Industrial 1989, del XIV Censo Industrial 1994 y del Censo Económico 1999
(Enumeración integral, resultados oportunos, INEGI). *Significativos al 1% de
confianza. Ajuste de heterocedasticidad por el método
de White. Las pruebas F rechazan la hipótesis nula al 1% de confianza.
No obstante,
al introducir los parámetros de las variables dicotómicas, se observa que para
el caso de las tres áreas urbanas metropolitanas más grandes, el coeficiente de
la variable dummy de las remuneraciones al empleo
manufacturero urbano exhibió un signo negativo (-0.37) y significativo. Lo
anterior parece sugerir que el patrón de crecimiento del empleo manufacturero
en las áreas metropolitanas más grandes de México es diferente del resto del
país. Así, la dinámica de la actividad manufacturera de estas ciudades, medida
por el crecimiento del empleo, parece conformarse de acuerdo con el supuesto de
una relación inversa entre las remuneraciones y el crecimiento del empleo
manufacturero. Lo anterior sugiere que los salarios urbanos relativos son un
factor determinante en las decisiones de localización de la industria
manufacturera. Al parecer, tanto los diferenciales salariales entre las
ciudades de México como la existencia de encadenamientos ‘hacia atrás’ y ‘hacia
adelante’ derivados de la presencia de mercados de insumos y de demanda final
localizados en las grandes ciudades de México han sido factores determinantes
del crecimiento manufacturero de los grandes centros urbanos del país durante
la década de los noventa.
Cabe destacar
que los coeficientes restantes no son estadísticamente significativos, por lo
que el parámetro con signo positivo que refleja las economías urbanas, para el
caso de las grandes áreas metropolitanas, no es concluyente. Así, el análisis
empírico presenta evidencia de que la aglomeración urbana tiene un efecto
negativo, pero muy pequeño, para el conjunto de las áreas urbanas incluidas en
el análisis econométrico y positivo pero poco significativo para las áreas
específicas incluidas en las variables dummies.
Finalmente,
el tercer modelo incluye una variable dummy de intercepto para los grandes
centros urbanos, y presenta el mismo patrón de comportamiento de las variables
de especialización. No obstante, el coeficiente de la variable de población
urbana mostró un signo positivo y significativo, lo que implica que el conjunto
de áreas urbanas no ha generado economías de urbanización, sino por el
contrario, el conjunto de actividades desarrolladas en su interior ha impactado
negativamente el crecimiento urbano. Lo anterior probablemente está relacionado
con las limitaciones en infraestructura pública urbana y las limitaciones del
mercado interno. No obstante, la variable dummy de intercepto para la proxi
de economías de urbanización aplicada para las grandes áreas urbanas mostró un
signo positivo (0.21) y estadísticamente significativo, lo que parece implicar
que en el caso de las ciudades de México, Guadalajara y Monterrey, los efectos
de la localización manufacturera y la aglomeración urbana tienen un efecto
positivo, debido al tamaño de la población y la existencia de actividades de
servicios que permiten generar economías de urbanización a las empresas
manufactureras localizadas en estas ciudades.
6. Conclusiones
El empleo
manufacturero urbano durante la década de los noventa exhibió cambios en la
dinámica de crecimiento por ciudades como resultado de la diferenciación
regional experimentada en este periodo. Entre los principales factores que
explican dichas transformaciones, destaca la creciente especialización de la
producción manufacturera en las ciudades más importantes del país. De esta
forma, ciudades ubicadas en el norte del país han tendido a especializarse en
manufacturas para la exportación, mientras que en las áreas urbanas del centro
del país han continuado orientadas predominantemente a la producción para el
mercado interno.
Se observó que en
la década de los ochenta, la ciudad de México aún concentraba importantes
actividades manufactureras con gran peso en el ámbito nacional (imprentas y
editoriales, plástico y sustancias químicas). Hacia finales de dicha década,
las áreas metropolitanas de Tijuana y Ciudad Juárez desarrollaron industrias
con elevada participación del empleo, vinculadas con las actividades de la
industria maquiladora de exportación.
Entre 1993 y
1998, las tres áreas metropolitanas más grandes de acuerdo con el empleo
manufacturero fueron por orden de importancia: ciudad de México, Monterrey y
Guadalajara. Se aprecia también una desaceleración en el ritmo de crecimiento
de estas ciudades con respecto al promedio nacional de la industria
manufacturera.
Con respecto
a los resultados de las diferentes estimaciones econométricas de los efectos
dinámicos de la localización industrial y las economías de urbanización en el
crecimiento del empleo manufacturero, se observa que el coeficiente de la
variable que refleja la aglomeración entre industrias relacionadas fue positivo
en los dos periodos estudiados (1988-1993 y 1993-1998). No obstante, las
economías externas derivadas de la aglomeración dentro de la misma industria
presentaron un efecto negativo en el crecimiento urbano manufacturero. De esta
forma, los resultados sugieren que las economías externas vínculo
comprador-vendedor de insumos entre industrias relacionadas a dos dígitos
parece haberse convertido en un factor dinámico de la actividad manufacturera
urbana.
El
coeficiente de la variable que representa el tamaño de promedio de los
establecimientos industriales mostró un signo negativo, lo que sugiere que el
crecimiento del empleo manufacturero está vinculado a un mercado basado en
empresas de menor tamaño, relacionadas, por un lado, con la expansión de la
industria maquiladora y el desarrollo de cadenas productivas relacionadas con
la red de proveedores de empresas relacionadas con el comercio exterior y, por
otro lado, con las empresas enfocadas al mercado interno. Finalmente, los
coeficientes de la población urbana, proxi de las economías estáticas de
urbanización, fueron negativos, lo que muestra la presencia de deseconomías externas, derivadas probablemente de los altos
costos de transporte (Henderson, 1974).
Al incluir
variables dicotómicas para las áreas urbanas manufactureras más importantes, se
obtuvo un coeficiente negativo y estadísticamente significativo para la
variable de economías de urbanización, lo cual sugiere que en el caso de las
grandes áreas metropolitanas los efectos de la aglomeración urbana no son un
factor determinante del crecimiento del empleo manufacturero. No obstante, es
importante destacar que el coeficiente de la variable dicotómica (de
intercepto) aplicada a las industrias localizadas en las grandes ciudades tuvo
un impacto positivo derivado de la especialización manufacturera y la
aglomeración urbana de las ciudades.
De esta
manera, aunque los resultados del modelo econométrico no son totalmente
concluyentes, sugieren que la especialización de industrias relacionadas, el
tamaño de los mercados laborales, el tamaño relativo de los establecimientos
manufactureros y las economías de urbanización (para el caso de las grandes
ciudades) han sido factores que han influido en el crecimiento del empleo
manufacturero urbano en México durante la década de los noventa.
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Enviado: 13 de mayo de 2002.
Reenviado: 23 de septiembre de 2002.
Reenviado: 23 de enero de 2003.
Aceptado:
30 de enero de 2003.
[1] Este estudio forma parte de un
proyecto de investigación apoyado con financiamiento del Consejo Nacional de
Ciencia y Tecnología de México (Conacyt).